Es Otro Ride

Es Otro Ride

En DJLab, la música electrónica, en todas sus formas, tiene su lugar.

Conforme pasa el tiempo, a través del intercambio con estudiantes y artistas invitadxs, hemos ido aprendiendo a reconocer la importancia de la diversidad que tiene la música electrónica en nuestros tiempos, desde la más experimental, lo clásico y lo comercial.

El surgimiento de los raves en Costa Rica a finales de los 90’s presentaba una experiencia revolucionaria para el Chepe de la época. Un Cultura Electrónica estaba siendo importada por primera vez. Aquella música no sonaba en la radio ni la tele. Disfrazados de pies a cabeza con colores y texturas sintéticas, los ravers salían de sus casas listos para una aventura sensorial que quizás nunca volvería a presentarse.

Un castillo en la montaña o un salón de videojuegos de arcade. Cualquier lugar podía transformarse en un dance floor para house music, techno, trance, psy, drum&bass y sus combinaciones. La clandestinidad y el misterio detrás de cada convocatoria eran parte esencial de la invitación.

Casi 25 años después, la escena es diferente. Dos escenarios principales definen, en gran medida, a nuestra cultura electrónica. Los clubes y festivales despliegan una experiencia de alto nivel técnico con sus bookings y sus montajes, en los que la música se disfruta como nunca.

Intentando no perder su identidad, los clubes buscan satisfacer los gustos de cientos de clubbers cada fin de semana. Los contados festivales masivos en lugares recónditos ofrecen experiencias transformadoras a sus asistentes año con año. After parties / day parties completan la oferta regular de nuestra escena.

Prácticamente, son tres generaciones de clubbers quienes conocen muy bien los amaneceres de domingo después de una larga exposición al sonido de la música electrónica en San José.

Los dance floors son, en ocasiones, lugares incómodos e inseguros en el que descuidarse puede salir más caro que una goma o una tarjeta perdida.

Instagram y Facebook, las nuevas pieles que vestimos, parecen ser determinantes para la escena a la hora de interactuar entre asistentes, DJs y organizadores, antes, durante y después de cada evento. Nuevas sustancias se consumen a veces sin filtro, ni guía, ni mucho conocimiento de sus orígenes y efectos en combinación con otras sustancias más aceptadas.

Con escasa variedad de propuestas musicales, los colectivos aparecen y desaparecen. De la cadena que conformaría una pequeña industria local de música electrónica, aún hay elementos importantes que no se ven por ningún lado. Esto es, sin duda, una realidad en toda la región centroamericana.

Acorde con los tiempos, nuestra escena también comienza a desplazarse de un largo protagonismo masculino. Poco a poco, promotores, colectivos y clubes se disponen a procesar los cambios sociales que generan el feminismo y los movimientos de diversidad, cada vez más fuertes.

La Cultura Electrónica llegó para quedarse. Pero no es estática; muta, se mezcla y se nutre de cada experiencia que se ofrece y cada artista que nos visita o que surge de nuestra escena. Fiesteros, DJs, productores, promotores de eventos, dueños de clubes y escuelas, somos constructores e influencers de una cultura que año con año suma gente cada vez más joven. Las Políticas del dance floor son creación nuestra.

Identificadxs con una visión de Cultura Electrónica que se expande y se diversifica, que impulsa el talento local y lo integra a un sistema de generación de felicidad y productividad, en DJLab nos preparamos para irnos de RIDE, el viernes 28 de junio en Cantina SCCA.

RIDE es un lapso en el tiempo para moverse libremente por un dance floor de sonidos infinitos.

RIDE es un espacio para conversar sobre lo esencial, lo humano y lo propio de nuestra cultura electrónica.

RIDE es un encuentro para mentes creativas, corazones abiertos y espíritus libres como vos.

Reservá la fecha.

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