Joaquín Jimenez: Primer entrenador certificado de Ableton en Latinoamérica

Joaquín Jimenez: Primer entrenador certificado de Ableton en Latinoamérica

A pesar de lo avanzada y prometedora que suena la producción de música electrónica en Latinoamérica en la actualidad, hace unos pocos años, la producción con Ableton Live era un simple fantasma.

Gracias a la globalización y la tecnología, hoy en día la escena de latinoamérica no pasa desapercibida. Cada vez más productores le comparten al mundo sonidos ricos y únicos que caracterizan a esta región. Los antojados de aprender de producción de música electrónica, tienen acceso a las últimas tecnologías, herramientas digitales, música, noticias, entre otros. Todas las regiones, se alimentan unas a otras con música electrónica nueva, creando un simbiosis de creatividad y producción. 

Pues bien, como mencioné, la historia antes no pintaba tan bien. Estoy hablando de la primera década de los 2000, en donde Ableton Live resonaba en Estados Unidos y Europa principalmente. En Latinoamérica, empezando desde México, una conocida potencia musical y artística, se hablaba poco de lo que era este nuevo instrumento. Apenas algunas personas empezaban a familiarizarse y meterse de lleno.

Así nos lo cuenta Joaquín Jiménez, primer entrenador de  certificado de Ableton en Latinoamérica. Su amor por la música y facilidad para las ciencias de la computación lo llevó a dar con el clavo: conocer esta innovadora herramienta, que bien sabemos, poco a poco ha venido atribuyendo riqueza a las escenas de música  de esta región del mundo.  

Desde que lo conoció se ha dedicado a darle horas de tiempo para impartir en la actualidad masterclasses y conferencias sobre producción de audio, diseño de sonido, grabación, live performance, entre otros. Además, se dedica actualmente a investigar sobre tecnologías como machine learning, ciencias de datos, entre otros, aplicados a la música. Es fundador del grupo de Ableton de México y constantemente realiza instalaciones y conciertos en varias partes del mundo.

Por acá su entrevista donde nos cuenta más de esta historia y del futuro que según él nos espera en la producción:

P: ¿Cuál fue tu primer trabajo relacionado a la producción de música?

J: Empecé en la radio de la universidad donde estudiaba la carrera. Me atrajo el mundo de la producción radiofónica por el hecho de que en ese entonces la radio era el medio de comunicación que nos permitía descubrir nueva música y tenía un lenguaje propio. En la radio universitaria se me permitía presentar música de todo tipo, pero principalmente ponía rock alternativo y música electrónica underground y experimental de la época.Además, tuve la oportunidad de hacer mis primeras grabaciones y experimentos en cintas, lo cual me abrió las puertas a la música experimental y el diseño sonoro.

Gracias a esta experiencia, y porque invertía todo mi dinero en comprar discos, empecé a tocar en algunos bares de mi ciudad. Mientras seguía pensando que la radio era lo mío, el trabajo de DJ me fue absorbiendo cada vez más. Un tiempo después me mudé al norte del país para continuar mis estudios en ciencias computacionales y tuve que detener esta actividad para terminar el grado de maestría. Pensé que no volvería a dedicarme a la música y que solamente se quedaría en un pasatiempo de estudiante, pero fue en ese entonces que al terminar mis estudios pude continuar, y con mucho éxito, ya que la industria demandaba DJs con experiencia. Gracias a mis viajes de trabajo, pude terminar de prepararme en la DJs School de la Ciudad de México. Ahora tocaba en los mejores clubes, abría las fiestas de DJs internacionales y nacionales, trabajé con marcas como Red Bull y empecé a viajar para tocar. Incluso en esta etapa dejé mi trabajo de día y me dediqué de tiempo completo a la música. 

Durante este período los avances tecnológicos para DJs y productores se hicieron más que evidentes. Me convencí de usar la computadora cuando pude presenciar un Live Set de Nortec en un club donde trabajaba. Cuando me presenté después de ellos, me sentí completamente obsoleto al tocar con discos de vinilo. Esta experiencia me hizo decidirme por cambiar los discos por una computadora, además esto me hizo sentido, pues era algo que podía relacionar de forma directa con mis estudios y experiencia. Aunque en los clubes no les gustaba ver a un DJ con una computadora, porque era inusual y no era considerado una ejecución en vivo, yo estaba seguro de que ese era el futuro. 

Gracias a la computadora pude hacer mejores sets y tocar más música. Además, empecé a producir mi propia música y conocer programas de audio. Usé programas como Cubase, Acid Pro, Reason y Mixmeister, con los cuales aprendí conceptos básicos de producción como MIDI, procesos de audio y síntesis de sonido. Todo esto experimentando, presionando botones y girando perillas para ver (y oír) qué pasaba, a prueba y error.

P: ¿Cómo progresaste a ser el primer entrenador certificado de Ableton de Latinoamérica? ¿Qué diferencía a Ableton Live de los demás DAWs? ¿Por qué lo elegiste? 

J: Durante un viaje al Winter Music Conference en 2003, recibí un demo de Ableton Live, el cual aún estaba en sus primeras versiones. Al llegar a casa e instalar Ableton Live en mi computadora, noté que no se parecía en nada a los programas de DJ ni de producción que conocía, es más, me parecía una hoja de Excel y pensé: “¡Jamás vuelvo a usar ese programa!”. En ese entonces no existían tutoriales, ni Youtube ni escuelas de producción, por lo que no había un lugar a donde ir a aprender. Poco tiempo después tuve la oportunidad de tocar con un par de DJs que venían de Nueva York, John Creamer y Stephane K, este último hizo todo su set esa noche en Ableton Live versión 3, creando música en vivo. Al terminar tuvo que soportar mi larga lista de preguntas acerca de todos esos cuadritos. En unas cuantas, pero nutridas frases, me hizo ver cuál era la idea de tocar música con Ableton Live. Esos cinco minutos me abrieron los ojos y es a él a quien le debo el despertar mi interés por hacer música con cuadritos, o con Ableton Live. El resto del programa lo descubrí y aprendí como lo había hecho con los anteriores, presionando botones y girando perillas para ver qué pasaba.

Ningún otro programa me había entusiasmado tanto como para dedicarle tantas desveladas Con Ableton Live pasé de hacer mis propias ediciones, tocar DJ sets, a tocar mashups en vivo y ejecutar música creada por mí en el momento, además de hacer producciones de estudio. Fueron aproximadamente 5 o 6 años descubriendo por mí mismo y sin ayuda, las posibilidades del programa, ya que no conocía a nadie que lo usara o lo enseñara. En el 2008 me enteré de la primera certificación de Ableton y aplique inmediatamente. Dos años después tuve respuestas, pero negativas, respondían y cancelaban porque las certificaciones eran en Estados Unidos o Europa y yo vivía en México. Yo les repetía que iría a donde sea, este era para mí un reto personal que quería cumplir, además, desde el 2008 estaba ahorrando y estudiando para ir a donde fuera necesario. Fue hasta que en septiembre de 2010 me dijeron que estaba entre los seleccionados para el examen y que si pasaba los 5 niveles obtendría la certificación. Pasé los primeros cuatro exámenes que fueron a distancia y me invitaron a el Arts Institute de Seattle para el examen final con dos días de duración. Además de que todo el proceso, incluidos los exámenes eran en inglés, no sabía qué sucedería porque no conocía a otros usuarios de Ableton Live, no sabía cuál era el nivel esperado y menos había conocido a un instructor certificado con anterioridad, no tenía referencias de nada. Por fortuna todas las noches en vela se justificaron cuando al final de las dos sesiones me dijeron que había pasado el examen, y que era el primero en latinoamérica. No sabía que sería el primero, lo que más me daba alegría era haberlo logrado. 

P: ¿Cuál ha sido el mayor obstáculo que has encontrado como productor de música electrónica? ¿Cómo lo manejaste y qué aprendiste de él?

J: Cuando volví de mi certificación en Estados Unidos, me topé con la realidad de que muchos no sabían que era Ableton Live, por lo mismo no había quién quisiera tomar cursos o colaborar conmigo.  Continuaba la cultura de que tocar música electrónica solamente era válido si tenías dos platos girando, o la de que producir música sólo era real si tenías aparatitos con foquitos parpadeando, todo ello era más grande que las ventajas de hacerlo con una computadora. De hecho, en el club donde trabajaba aún me exigían tocar música con equipo tradicional ¡Con todo y mi certificación! Eso me hizo interesarme más en la tecnología para hacer música, ahí aprendí que si todo este proceso lo hice solo, debería seguir mi camino solo.

Actualmente, como productor de música electrónica he encontrado que es muy difícil crear colaboración, pienso que esto se ha convertido en un concurso de egos y que los productores lo hacen por el número de likes, posición en listas de popularidad o por reconocimiento artístico. Siento que la música, como cualquier otra forma de arte, debe hacerse por satisfacción, búsqueda de la belleza y expresión; hoy esto es complejo, aunque no imposible. Como maestro, sí he encontrado muchos alumnos que solamente buscan una fórmula para ser como un artista que ya es exitoso. Esa no es mi forma de enseñar, yo promuevo la experimentación, la improvisación y la búsqueda de un estilo personal.

Por otro lado, pienso que en nuestro entorno, la música y las industrias creativas no son consideradas algo serio. Si quieres dedicarte a ser productor de música electrónica, tienes que ser muy bueno, extraordinario, tener mucha suerte o muchos contactos. También, en general, la música tiene menos vigencia, ya que hay mucha música haciéndose hoy en día. Un lanzamiento de hace un mes es considerado obsoleto hoy, cuando antes habían tracks que como DJ podías tocar por meses sin problemas. Existe una saturación que impide separar lo relevante de lo demás. 

En mi caso, que por un lado me interesa la producción y ejecución musical, y por otro la investigación científica acerca de la música y el sonido, siento que al estar en medio, es difícil pertenecer o identificarse con ambos mundos, estás en uno o en el otro. Yo busco el territorio común entre estos dos mundos, pero son totalmente excluyentes. Siempre he pensado que la unión del arte y la ciencia es un campo muy interesante para explorar y aprender, aún hay que abrir el camino para que sea reconocido. Cada campo puede aportar mucho al otro.

Además en general, vivimos en una sociedad donde -si estás empezando- sólo puedes aprender y desarrollar arte si has resuelto tus problemas básicos, es decir, le dedicas tiempo si tienes ingresos asegurados, un lugar donde vivir y presupuesto para comprarte una computadora y software, ya que nadie te pagará por dedicarte a hacer ‘soniditos’, simplemente no es sostenible para la mayoría, y mucho menos es bien visto. Así como, no es fácil encontrar tiempo para poder hacer esto. Dedicarse a la música requiere sacrificar familia, amistades, relaciones y mucho trabajo.

P: ¿Qué podríamos aprender los países latinoamericanos o del resto del mundo, de una industria musical como la mexicana? ¿Qué la diferencia de las escenas de otras regiones del mundo?

J: Según las estadísticas de Spotify y la International Federation of the Phonographic Industry, México es el país que más consume música en el mundo. Es común enterarse que vienen a dar conciertos artistas que jamás pensaste que vendrían, que existían o bandas que estaban en el retiro y aún tienen fanáticos aquí para llenar un recinto, por lo que se reúnen sólo para tocar en México. Creo que en conjunto somos muy abiertos a la música y estamos dispuestos a probar nuevos sonidos y corrientes. Nos gusta probar.

En México existen escenas para todos los gustos, misma razón por la cual no podemos decir que exista una única “música mexicana” que represente a todo el país. Yo pienso que la diferencia está en la variedad y el tamaño de la audiencia mexicana. Esto también pasa con la música electrónica, no tenemos un sonido tan definido como en Colonia, Chicago o Detroit, porque en México hay muchas escenas. Tal vez nuestra mejor característica es dejarnos influenciar y no cerrarnos, siempre atentos a nuevos estilos o de crear nuevas versiones de los ya existentes, de aquí o de fuera.

P: Gran parte de tu trabajo está dirigido hacia la vanguardia de la música, la tecnología y la educación, incluido el lanzamiento de tu propia escuela en línea: https://joaquinjimenez.teachable.com ¿Hacia dónde pensás que va dirigido el futuro de la producción de la música electrónica/digital? 

J: Nunca me he considerado un productor o DJ tradicional. Siempre he hecho las cosas por mí mismo, sin imitar o esperar a que alguien me ayude o pedir permiso, creo que esa mentalidad me hace siempre buscar la vanguardia. Mi enfoque hacia la música hecha por computadoras es gracias a mi formación en ciencias computacionales. Recientemente terminé mi segunda maestría, ahora enfocada al uso de las computadoras e inteligencia artificial en la creación y ejecución musical. Quiero integrar estos conocimientos a los cursos en mi escuela y a mi producción. Derivado de esta experiencia, he aprendido que las nuevas tecnologías como Music Information Retrieval, Machine Learning, ciencia de datos, el análisis y creación de algoritmos para señales digitales, están cambiando la forma de usar herramientas de audio como las conocemos.

La nueva educación básica del productor será entender cómo y por qué las herramientas inteligentes pueden ayudarnos a trabajar con mayor eficiencia, generar nuevas ideas, y hacernos ver aspectos que no podemos oír. El nacimiento de la música electrónica se debió avances tecnológicos que permitía a los músicos experimentales descubrir técnicas, herramientas y sonidos que antes no existían, esta música tenía orientación futurista desde su creación. Esta nueva corriente de herramientas digitales e inteligentes le da un nuevo impulso a la música, y es muy interesante pensar nuevamente con un sentido futurista.

La industria musical está usando los datos de nuestros hábitos de escucha en plataformas de streaming para crear música que saben que cumple con nuestros gustos y eso no es nuevo. Las mismas plataformas son capaces de recomendarnos música que sabe que nos gustará, y ni nosotros lo sabíamos. Si la industria ya usa herramientas inteligentes, ¿qué estamos esperando los productores?

P: ¿En qué proyectos estás trabajando actualmente? ¿Hay algo que te gustaría compartirnos?

J: Quiero aplicar los conocimientos que recién adquirí en mi maestría en ‘Computación del Sonido y la Música’ en la producción musical y el arte sonoro. También quiero combinarlo con las técnicas y experiencia de mi trabajo en ciencia de datos. Por ejemplo, el año pasado publiqué el primero de una serie de álbumes creados usando técnicas de Machine Learning para hacer una composición wall of sound donde los sonidos tengan una distribución espectral equilibrada. También estoy creando piezas sonoras inmersivas, el año pasado estuve trabajando en la creación de piezas multicanal, las cuales fueron presentadas en Barcelona y la Ciudad de México. Este año tuve la suerte de ser elegido para presentar una pieza de 32 canales en el festival Fusebox en Austin, Texas. Estoy profundizando en técnicas de Live Set y ejecución musical que seguramente se convertirá en un curso en línea. Musicalmente me interesan las técnicas de producción de dub, glitch y wall of sound, que han sido característicos de mis últimas producciones. Estoy por lanzar los tracks de mi live set Polymer Dub, el cual promocioné recientemente con ayuda de SAE Institute Barcelona y se transmitió por redes sociales con gran éxito. Este set se puede clasificar como música techno, glitch, y dub generativo. Adicionalmente sigo con mi proyecto de podcast semanal, mi sello, haciendo presentaciones y conferencias.

Me gustan mucho los cambios que están sucediendo en el cruce de la tecnología y la música, por lo que ahora estoy muy al pendiente de las nuevas investigaciones científicas y cómo se pueden aplicar a lo que hago. Estas ideas seguramente se traducirán en más y mejores producciones y piezas sonoras. De alguna manera, con todos estos cambios y nuevas herramientas hoy me siento como cuando me preparaba para mi certificación de Ableton hace casi 10 años, no sé exactamente que produciré o como las usaré, pero sí sé que esa es la dirección que quiero tomar.

Podés encontrar las publicaciones de Joaquín Jiménez-Sauma (jjsauma) en Selector Records, disponible en todas las plataformas digitales. Para saber más visita: jjsauma.com, o buscá jjsauma en todas las redes sociales.

Escrito por Paola Sánchez Quirós, escritora y editora del blog de DJLab (San José, Costa Rica), estudiante de comunicación y estudiante de cursos de DJ Profesional y Producción Musical con Ableton Live en DJLab y Brooklyn Digital Conservatory.

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