Nos fuimos de Ride por tercera vez

Nos fuimos de Ride por tercera vez

El pasado viernes 18 de Octubre, fue un día especial para nosotros, compartimos por tercera vez nuestra fiesta electrónica más íntima: Ride. Desde su inicio, Ride ha sido un encuentro que busca celebrar la música electrónica más allá de los sonidos y el baile. Este es un género musical que encierra una cultura, que crea su propia historia y que se transforma con su propia estética.  Esta cultura que pueda compartir similitudes, se diferencia en cada parte del mundo, y esto es lo que Ride busca: ser un encuentro que nos permita explorar aquello que nos hace únicos, más allá de ser un dancefloor lleno de música. 

El encuentro lo celebramos en Cantina SCCA, un venue que nos gusta por permitirnos tener dos ambientes en un mismo lugar: una atmósfera artística, y otra donde podemos tener conversaciones más personales sin interrumpir la música.

Hay muchas cosas que apreciar sobre la música electrónica, y una de ellas es su versatilidad. Puede que lo primero que pensemos al escuchar la frase “música electrónica” sea un ritmo de house retro como Good Life de Inner City o un clásico de antaño como The Day is my Enemy de Prodigy, pero lo cierto es, que muchos artistas han explorado expresiones musicales y sonoras más experimentales desde que se crearon estos instrumentos que nos permiten diseñar estos sonidos sintéticos.

A cargo de la apertura del Ride estuvo nuestra estudiante del curso de producción con Ableton Live, Eve Cordero, también conocida como SØNØRÆ. Con una exhibición interactiva de luces y sonido a la entrada de Cantina SCCA,  daba la bienvenida a quien entraba al evento. Una vez estando en el dancefloor, cautivaba con una presentación de música experimental ambient creada con Ableton Live, una mixer y un pequeño sintetizador Korg Volca FM. La presentación de Eve incluye el uso de la misma interferencia de la mixer para crear sonido, empujando las posibilidades de lo que podemos considerar un instrumento en estos contextos. A cargo de la instalación de luces que ayudaría a crear el ambiente para nuestra fiesta estuvo Esteban Campos, quien se aseguró de crear un espacio digno de un evento tan especial.

Eve Cordero en la apertura de ride.
Eve Cordero en la apertura de ride.


Le seguiría a esto otra de las actividades que hacen que ride sea tan especial y único: nuestro conversatorio. Hay algo sobre la apreciación de la música electrónica que nos lleva a no solo querer escucharla, pero a hablar de los espacios donde la compartimos y las diferentes maneras de hacerlo. Cada edición de ride buscamos tener invitados que estén involucrados en estos espacios y puedan darnos su propia interpretación de cómo funcionan, cómo ellos mismos toman decisiones artísticas y qué cosas buscarían cambiar para crear un ambiente aún más inclusivo.

Para nuestra tercera edición de ride tuvimos el placer de conversar con Maracuya, Dino Real y Heilyn. Tres artistas de distintas disciplinas que han influído en la cultura electrónica costarricense de diferentes maneras. Cada uno tiene sus propias formas de relacionarse con la música electrónica y fue un placer tocar temas como los eventos que les impulsaron a tomar el salto hacia la creación artística en el medio musical, las formas en las que han buscado y desarrollado una estética personal identificable, y formas de crear ambientes más diversos musicalmente, a través de line-ups inclusivos, y creación de eventos con un enfoque en hacer sentir bienvenida una audiencia queer. La discusión no es solo enriquecedora para artistas y organizadores de eventos, pero nos hace preguntarnos a qué tipo de eventos queremos asistir como invitados.

Maracuya, Dino Real, Heilyn y Esteban Howell durante nuestro conversatorio.
Maracuya, Dino Real, Heilyn y Esteban Howell durante nuestro conversatorio.


Por sobre todas las cosas, Ride es una fiesta, y no puede existir una buena fiesta sin buena música. Ride siempre ha mantenido en secreto el line-up de artistas que se presentarán, pero las pasadas ediciones se han asegurado de mostrar que la selección nunca decepciona, y esta ocasión no fue la excepción.

Una vez concluído el conversatorio se abrió el dancefloor de Cantina SCCA para revelar quién estaría a cargo del primer set de la noche: Adam Collins. Adam fue nuestro invitado desde Estados Unidos. Adam es DJ, productor y fundador de Euphoria Records, y educador sobre el arte de la música electrónica. Su set de casi 4 horas estuvo lleno de música techno. Desde su comienzo encendía el espacio poco a poco, mientras la pista de baile se cargaba de buenas energías. Su show se complementaba con un juego de luces minimalistas a cargo de Prisma Deer,  una forma perfecta de comenzar la última actividad de la noche.

Riders disfrutando del show de luces de Prisma Deer.
Riders disfrutando del show de luces de Prisma Deer.


El siguiente artista en presentarse fue Esteban Howell, fundador y director de DJLab.
Su experiencia en las tornamesas y estilo progresivo, nos encendió con un set de dos horas, acompañado de cambios de luz y variaciones en el uso de lasers y proyecciones probaron ser un cambio perfecto para mantener y elevar la energía del evento.

Esteban Howell y Adam Collins detrás de los controles.
Esteban Howell y Adam Collins poniendo a todo Cantina SCCA a bailar.


Finalmente, se cerró la noche con una presentación de
Bearhug vs Heilyn. Bearhug es parte del equipo de DJLab y es conocido dentro de la escena costarricense por sus sets que mezclan entre otras cosas, muchos elementos del techno y deep house. En esta ocasión, mostrando algo de su mejor estilo haciendo uso de vinilos. Del lado de Heilyn, después de tener el tiempo de compartirnos un poco sobre su historia y lo que la impulsó a aprender a ser dj durante el conversatorio, nos dió una muestra de sus habilidades para cerrar este evento.

Bearhug y Heilyn compartiendo los controles.
Bearhug y Heilyn compartiendo los controles.


Al llegar las 6 de la mañana, finalizan 10 horas seguidas de exposición a las diferentes iteraciones de la música electrónica y distintas formas de interactuar con ella. En un universo de improvisación, este fue un evento que no se podrá replicar,  y sin embargo nos deja a todos con varias memorias y experiencias sobre lo que la música electrónica puede representar.
Una vez más Ride demostró ser una conmemoración a la escena que vive y se nutre en nuestra ciudad, un evento que une la fiesta con exploración y educación, donde más allá de simplemente escuchar y bailar música, encontramos perspectivas nuevas de recibirla y compartirla. Habrán muchos eventos de música electrónica en Costa Rica y el resto del mundo, pero esto es otro ride.

Riders.
Parte del equipo que nos trajo esta tercera edición de Ride.


Escrito por
Pablo Hernández, ingeniero en sistemas, músico multi instrumentista y estudiante del curso de Producción Musical con Ableton Live de DJLab y Brooklyn Digital Conservatory.

Editado por Paola Sánchez Quirós, escritora y editora del blog de DJLab (San José, Costa Rica), estudiante de comunicación y estudiante de cursos de DJ Profesional y Producción Musical con Ableton Live en DJLab y Brooklyn Digital Conservatory.

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